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Isabel Concha López y El Canelo: café, yoga y un espacio de encuentro con sentido terapéutico

Su local se ha transformado en un lugar emblemático de Angol en los últimos años y un recinto para hacer comunidad.

Nacida y criada en Angol, Isabel Concha López tiene una gran cantidad de historias que contar, pero sin dudas, una de sus aventuras más emblemáticas, ha sido la consagración de El Canelo Yoga – Café, un espacio que busca tener un sentido de apoyo y sanación para la comunidad.

ANGOLINA

Esta mujer forjó sus raíces en la comuna desde que cursaba sus estudios en la Escuela Nahuelbuta y lo preservó tras su salida del Liceo Enrique Ballacey Cottereau. Desde pequeña creció junto al Supermercado Tomasba, pues sus padres eran dueños de ese mítico mercado angolino.

Luego de estar un tiempo fuera de Angol, Isabel regresó a sus tierras, donde hoy cría a sus cuatro hijos, con la visión de que era una necesidad para la localidad el crecer y adaptarse a los nuevos tiempos, una meta con la que ha querido contribuir desde su área mediante su emprendimiento y un novedoso espacio, ubicado en Bilbao 202, a pasos de la Avenida O’Higgins.

EL CANELO

Consagrado en 2019 y llevando su nombre por un árbol en la casa de Isabel, El Canelo es un espacio que ha servido no solamente como un café o un recinto gastronómico que tiene una estrecha relación con la comida saludable, sino que ha sido un lugar para compartir en cursos y brindar posibilidades a otras mujeres.

Isabel, por ejemplo, realiza clases de yoga en este lugar y su especialidad es yoga prenatal y post natal. Además, su local ha servido como un punto de encuentro para que músicos, artesanas y emprendedores sean parte de esta comunidad. “El Canelo es un espacio que une distintas áreas, es un espacio para la música, la reflexión, en otras mujeres puedan dar sus talleres y terapias”, explica Concha López.

UN ESPACIO PARA MUJERES

Isabel ha dejado claro que para ella la inclusión de las mujeres juega un papel fundamental en la propia identidad de su local. Es por eso que muchas de sus proveedoras son otras emprendedoras. Ella cree que las mujeres unidas y empoderadas pueden lograr muchas cosas y transformar esta sociedad. “Tenemos algo natural las mujeres que es formar tribu y ser apañadoras”, dijo.

Comenta que las mujeres “necesitan un lugar para conocerse y conectar con ellas, regalarse un momento de bienestar, porque lo merecemos, dado los múltiples roles que tenemos en el día a día”, agregando que “las clases de yoga han permitido eso, ya que llegan mujeres madres, no madres, mujeres que se están preparando para ser madres y también disidencias”.

En esa misma línea agrega que “El Canelo no es sólo una cafetería, sino que busca ser un aporte socioemocional para la comunidad. Es un espacio seguro. No te vas a sentir juzgada por el otro u otra, porque es un lugar amoroso y contenedor, además de tener dependencias hermosas. Para mí la cálida atención al cliente es fundamental”, agrega.

Así, Isabel también aclara que “yo abro el espacio a mujeres que hacen distintos tipos de oficios, desde las artes u otras terapias, y que quieran ser parte de El Canelo”, sumado a aquellas que participan y disfrutan de las distintas actividades que brindan en el local.

De hecho, ella espera que el recinto pueda transformarse en un espacio reconocido para desestresarse, liberarse y compartir. Por lo mismo explica: “el formato que yo tengo de las clases es a partir de un pequeño círculo de conversación antes de la misma, de cómo estamos, cómo nos sentimos, esto hace que sea todo más cercano y humano, mis alumnas terminan después siendo amigas, hasta intercambiándose los teléfonos y qué mejor que hacerlo en compañía de un rico café, juguito o de las maravillosas pizzas, repostería vegana y tradicional que nosotros ofrecemos”.

CREANDO UN LUGAR

El amor por Angol y el deseo de generar algo novedoso, que busca conectar con lo sensitivo, ha llevado a que Isabel Concha López genere algo que va mucho más allá de un local, una extensión de su identidad, de su ser, de sus deseos y ambiciones para ella, su familia y la comunidad.

El Canelo se ha transformado en un espacio de distensión, reflexión y encuentro para las personas que se han integrado a su comunidad, un lugar tan diverso que poco a poco ha construido, uno en que ha conectado con muchas otras personas y con su propia tierra.


El suplemento digital Somos Mujeres fue financiado por el Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional de La Araucanía.

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